Hace casi dos meses que bajé del tren de los sueños, y aunque es probable que se trate de un tren que nunca se detiene, algo en mi permanece ahí.

Imagine es un programa de innovación que busca ofrecer, a jóvenes talentos de distintas empresas, herramientas para que desarrollen ideas disruptivas que solucionen retos de actualidad.  Este año tuve el placer de participar como dreamer  y en representación de CultHunting en la edición Express 2016. Cuatro días. Tres ciudades. Un reto.

Así fue como acabé en el tren de los sueños, un recorrido a contrarreloj donde desarrollé, junto a un gran equipo compuesto por un experto en business y un developer, una aplicación móvil para CultHunting que muy pronto desvelaremos.

Un intenso viaje de 5000 minutos que comenzó en el Mobile World Centre de Barcelona, donde se formaron los equipos de trabajo; siguió en un tren hasta Paris, donde cualquier idea se replanteó, reformuló, se cuestionó; continuó en la capital francesa, donde nuestra idea cogió forma, se desarrolló y se capitalizó; siguió en Londres, donde en las alturas del London Eye la presentamos ante un jurado;  y cerró el círculo en Barcelona, donde todas las ideas desarrolladas se presentaron otra vez en el Mobile World Centre, y solo las ganadoras en el 4YFN del Mobile World Congress.

Así, en tan solo 3 días lo que en un principio era una idea se convirtió en una aplicación móvil, gracias al mi queridísimo equipo y a la ayuda de todos los mentores y expertos que apoyaban a todos los equipos, entre los que también se encontraba Meritxell Jordana, responsable del departamento de consultoría de aPortada, que se encargó de toda la parte de comunicación.

Un viaje con muchos post -its. Grandes ideas escritas sobre ventanas de un tren. Elevator pitchs en elevators. Emociones. Reframings. Compañerismo. Superación. Y sueños, sobretodo sueños.

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