Recursos escénicos “particolares”… y eficaces

Siempre me gusta volver a la sala de teatro de la Biblioteca de Catalunya. Las paredes de piedra le dan un aire solemne, casi sacro, al teatro, en contraste con el público sin complejos y corriente que asiste. En el cartel del día y el artículo de hoy: “Una Giornata particolare”, dirigida por Oriol Broggi e interpretada por el equipo de La Perla 29.

Más allá de la interpretación de los actores –Clara Segura, una vez más, increíble, junto a un Pablo Derqui, precisamente, muy creíble en su papel–, la puesta en escena de la obra y los recursos escénicos que utiliza merecen una alto en el camino.

La obra es una adaptación de la película homónima del director Ettore Scola, interpretada por dos grandes del cine italiano: Sophia Loren y Marcello Mastroianni. A su salida, la película consiguió una serie de premios internacionales que la hicieron célebre, como el César (1977) y el Golden Globe (1978) a la mejor película y 2 nominaciones a los Oscars.

 

¿Cómo no valerse, pues, de la pieza cinematográfica como recurso en su adaptación teatral?

 

Así lo hace Broggi. La obra arranca, pero en imágenes. Una tela blanca colgada desde el techo cubre la parte posterior del escenario, dejando que se adivine en la parte delantera el interior de una cocina y un comedor. Un lienzo que sirve para proyectar el inicio de la película de Scola y que ayuda a situar la acción dramática en un contexto real: la historia se presenta en un lugar y un tiempo concreto, en un día nada común de la historia contemporánea de Italia y de Europa.

También, a través de la proyección, se nos presenta al personaje femenino de la historia y su realidad. Y todo, en versión original, sin necesidad de subtitular o doblar, ya que la escena es bastante comprensible. Poco a poco, la imagen en pantalla se dobla y encuentra su espejo en escena. Clara Segura toma el relevo interpretativo a Sophia Loren mimando lo que hace esta última, hasta que los diferentes planos se funden en uno y la proyección da paso al teatro. Brillante. Y eficaz. Durante cerca de diez minutos y sin ninguna palabra en catalán, el público comprende a la perfección el propósito del uso del recurso cinematográfico y la situación que se plantea como punto de partida de la obra.

Tras el boom de los años 90 en los que, para ser innovador en teatro, había que utilizar recursos audiovisuales en escena, ayudaran o no a la narración, aportaran o no un componente estético a lo que se mostraba, da gusto ver la racionalización que se ha hecho de este recurso en teatro, a pesar de ser pan de cada día en nuestra sociedad. Que el teatro de hoy en día sea capaz de utilizarlo cuando es necesario y provechoso es gratificante.

Una giornata particolare

 

Posted in:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciocho + siete =

He leído y acepto la Cláusula de Consentimiento