Teatro físico nutritivo

John pasó como una bocanada de aire fresco por el Mercat de les Flors, hace menos de un mes. El último espectáculo de la compañía británica DV8 narra la historia de un hombre de clase humilde que por circunstancias familiares y sociales adversas, se convierte en un politoxicómano, delincuente y marginado.

DV8 en inglés se lee ‘deviate’, que quiere decir desviarse. Inicialmente asociado a la homosexualidad y ahora extrapolado a desviarse de les modas, corrientes, estereotipos. Este es el punto de partida  de la compañía.

El proceso

El interés de este aclamado espectáculo de danza-teatro que combina gesto y palabra, no está solo en la relevancia de los contenidos (la violencia, la denuncia social, las prácticas homosexuales), ni el comercial subtítulo ‘basado en hechos reales’, que siempre ayuda a aumentar las ventas y a escoger una obra u otra en caso de duda; ni tampoco en la admirable técnica de los bailarines, que integran el movimiento y el gesto con un virtuosismo único.

Lo que me gusta subrayar y compartir de esta biografía convulsa es en el cómo ha sido gestada. Un proceso de creación artesanal y minucioso, alejado de la industria rentable del ‘fast food’; Durante los seis primeros meses de creación, la compañía, conocida por sus contenidos hirientes y consistentes de sus obras, se dedicó a hacer entrevistas a 50 hombres, de las cuales se extrajeron los 5 personajes protagonistas (uno de ellos, John). Los cientos de horas grabadas se configuraron en pequeños guiones, que servirían de ‘música y texto’ para los bailarines. Después, ni más ni menos que a lo largo de los 9 meses posteriores, se encerraban en el estudio y se dedicaban unas doce horas diarias a encontrar el movimiento que encajara con cada frase, que fuera tan verdadero como aquello que se estaba diciendo. Horas y horas dedicadas a la búsqueda de una partitura física inclasificable. Algunos días se tenían que conformar con solamente 15 segundos de relato coreográfico…

Danza, periodismo de investigación, savoir-faire y mucha paciencia. Un trabajo tenaz del que nace un plato exquisito; una pieza debate, un trabajo de orfebrería, largo y minucioso, cuidado al máximo detalle.

El producto

En una entrevista reciente, Lloyd Newson, director de la compañía, denuncia que hace unos treinta años, cuando empezó, el público tenía mucha más tolerancia hacia las obras difíciles y que en la actualidad se tiende hacia la gratificación instantánea. John no es ninguna subida de azúcar, rápida y agradable, afirma Newson. Esto no puede ser bueno ni para los músculos, ni para el cerebro, ni para el alma.

La honestidad no cuadra con la engañosa diplomacia de la que estamos rodeados. Todas las piezas que presenta la compañía nos alejan de la llamada zona de confort, así como del esnobismo formal, para acercarnos a temes hirientes.

No es políticamente correcto pero tampoco juega con el sensacionalismo o con el impulso tan habitual de romper moldes y reivindicar lo que es nuevo, provocador.

Lejos de hacer pseudo crítica periodística, simplemente me vienen algunas preguntas y las hago en voz alta. Tienen que ver con el producto (en este caso, cultural) que elaboramos y al mismo tiempo consumimos los que nos dedicamos a esto.

Espectáculos, películas, exposiciones, conciertos, novelas, artículos, poemas, inventos, proyectos, edificios, experiencias estéticas improvisadas…

  • ¿Qué repercusión tiene el proceso de cocción y elaboración y el tiempo dedicado a ello en el producto final?
  • Cuando consumimos estos alimentos; ¿nos proporcionan una subida de azúcar instantánea que nos llena un vacío o nos aportan nutrientes reales y de calidad?

En este vértigo laboral y vital en el que estamos, no es fácil pararse a hacer cocina elaborada pero me gusta pensar que parar de vez en cuando, coger aire y hacerse preguntas que no tiene respuesta inmediata, hacen que el trabajo (y la vida) sea más ligera y más sabrosa.

Cuando os apetezca cocinar a fuego lento y hayáis podido evitar leer en diagonal, podéis saber más sobre la compañía y el espectáculo.

https://www.dv8.co.uk/projects/current/john

http://mercatflors.cat/blog/2015/01/23/danzar-las-cosas-por-su-nombre-por-roberto-fratini/

Por Clara Matas

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